RCPAL

Red de Cultura Popular Andina y Latinoamericana de TAKILLAKTA

Vandalismo fujimorista. Fotos

· 25 septiembre 2007, 13:04 por Chino Becerra en ,

FOTOS DE APRODEH DE LA OBRA ‘EL OJO QUE LLORA’ DESPUES DEL ATENTADO FUJIMORISTA
Un principio elemental del psicoanálisis nos dice que no hay actos casuales y que toda manifestación humana encuentra su motivación profunda en la psiquis de su autor o autores. Recordamos esa lección de Freud apenas nos enteramos del bárbaro atentado cometido por una veintena de vándalos fujimoristas contra el memorial El Ojo Que Llora de Lika Mutal, al que atacaron a combazos y cubrieron con pintura naranja luego de maniatar y golpear a su único guardián.

Que los partidarios de un régimen que despreció y pisoteó los Derechos Humanos la emprendan contra una obra de arte que recuerda a las víctimas de la violencia y aspira a ser un lugar de paz y memoria entra en la lógica de las cosas y no deja de ser profundamente significativo. Ese monumento era para ellos una agresión, tal como lo supo decir Mario Vargas Llosa en palabras exactas, al recordar cómo el arte y la vida podían“ser capaces de engendrar, a partir del horror y el sufrimiento, algo tan intenso y tan hermoso, tan sereno y delicado como las sombras y fulgores entre los que se cobija esa piedra.

Es obvio que ese mensaje no llega al razonamiento lumpen de quienes están cargados de odio, y al escribir estas líneas pensamos no solo en los autores físicos de la degradación del monumento, sino en los autores intelectuales: esa prensa de ultraderecha que durante meses intoxicó al país mintiendo descaradamente en sus primeras planas al afirmar que“se trataba de un monumento a terroristas” hecho con financiación extranjera, cuando fueron empresarios nacionales quienes aportaron los materiales necesarios a su ejecución.

Lo ocurrido no solo es un ejemplo de hasta dónde puede llegar el sectarismo político. Es también un agravio a los familiares de las víctimas de la violencia, que tenían allí un lugar de reflexión y consuelo. Por eso nos parece adecuado el acto de desagravio a Lika Mutal, a la que pedimos intentar reparar el monumento mancillado. Quienes aplican modos de proceder que recuerdan a los de los neonazis no pueden salirse con la suya.

Pero tampoco hay que ser ingenuos y considerar lo ocurrido como un acto aislado. Responde a la convocatoria hecha por Keiko Fujimori para que los fujimoristas se manifiesten y está en la línea de una escalada que comprende los daños causados al aeropuerto de Tacna, la quema de llantas en la avenida Faucett o la intrusión en la sede del PJ con una banderola. Basta unas pocas decenas de personas para cada uno de estos atentados, tal como ocurrió con El Ojo Que Llora. No permitamos, como vaticinó MVLL,“que una singular conjura de la ignorancia, la estupidez y el fanatismo acaben con él.
Editorial de el diario La Republica www.larepublica.com.pe
VIDEO DE ‘EL OJO QUE LLORA’“:

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