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Red de Cultura Popular Andina y Latinoamericana de TAKILLAKTA

Convertir la papa en chuño en Puno. El oro blanco de los aimaras

· 2 agosto 2008, 10:46 por Chino Becerra en ,

Cientos de pobladores en el altiplano desafían el frío para convertir la papa en chuño

Ni siquiera el intenso frío que por estos días azota el Altiplano ha hecho desistir a cientos de personas de dormir y amanecer al costado del río Huenque, ubicado en el distrito de Ilave, en la provincia puneña de El Collao, a fin de transformar la papa en chuño blanco, un alimento al que se le denomina el oro blanco de los aimaras.

José Uriel Flores Huanacune y su sobrino Hugo Huanacune forman parte de ese grupo de gente estoica que en las madrugadas ingresa a las heladas aguas del río y saca la papa colocada en inmensas redes durante treinta días. Antes el tubérculo debió ser expuesto a la intemperie durante cuatro frías noches hasta congelarse. Tras ser sacada del río, se le quita la cáscara a la papa y se la coloca nuevamente en el suelo para su secado final. Todo ese proceso dura aproximadamente 50 días.

Esta actividad es vital para los lugareños, pues la venta del chuño blanco o tunta en los mercados locales y regionales les permite cubrir sus necesidades de alimentación durante todo el año y solventar los estudios de sus hijos.

“Este año estoy procesando mil kilos de papa que me costaron 800 soles. Cuando venda la tunta, espero ganar unos tres mil soles”, estima Hugo Huanacune.

Según José Uriel, quien preside el comité conservacionista de suelos de la comunidad de Concahui, en la zona 75 familias están convirtiendo en chuño 70 toneladas de papa, de los cuales 50 serán para la venta y el resto para autoconsumo.

A unos diez kilómetros, unas 350 familias que habitan el centro poblado de Chijichaya van a convertir 1.800 toneladas de papa en chuño blanco. Se calcula que cada una de esas familias transforma en promedio unas 30 toneladas de papa, sostiene el productor Alipio Ninaraque Maquera, mientras le quita la cáscara a la papa que ha extraído del río. La mayor parte de esa producción será vendida en Desaguadero, donde los bolivianos pagan más.

PARCELAS DE PAPA
Tres kilómetros de las riberas del río Huenque, a la altura de Chijichaya, han sido divididos en parcelas por cientos de personas que extienden allí sus papas. Lo mismo ha sucedido con el río, donde es introducido el tubérculo. Por ello, los productores optan por dormir en el lugar para evitar robos e impedir que los primeros rayos del sol lleguen a la papa que es helada.

Luego la papa es remojada en el río para que la corriente de agua le quite su sabor amargo.

“Si no trabajamos en esto, no vamos a tener cómo alimentar a nuestras familias durante todo el año. La agricultura no da mucho, por eso nos dedicamos a transformar la papa en tunta, que preferimos vender poco a poco”, explica Ninaraque. Un kilo de tunta cuesta S/.4,50 y la arroba S/.45, pero si se espera hasta noviembre puede llegar a valer hasta S/.120.

La buena noticia para estas familias es que su producción ha debido aumentar en un 20%, ya que cada vez hay más demanda del producto en Bolivia, donde se prefiere la tunta de Ilave. Por ello, han debido comprar papa de otras zonas del país con mayor producción.
ElComercio.com.pe

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