RCPAL

Red de Cultura Popular Andina y Latinoamericana de TAKILLAKTA

La voz del Jilguero

· 5 noviembre 2008, 03:40 por Chino Becerra en ,

Íconos | Música
Ernesto Sánchez Fajardo, ‘El Jilguero del Huascarán’, se fue de este mundo hace 20 años, pero su voz y presencia persisten. Hace unos días el Instituto Nacional de Cultura (INC) lo reconoció como Personalidad Meritoria de la Cultura Peruana y declaró su obra musical como Patrimonio Cultural de la Nación. Aquí recordamos al artista y su compromiso social.

Por Raúl Mendoza
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En 1974, en el Coliseo del Puente del Ejército.

En una publicación de los años 60 se puede leer de Ernesto Sánchez Fajardo, El Jilguero del Huscarán: ‘Cuando se presenta en los escenarios de los coliseos Dos de Mayo o el Nacional (ahora canta en el primero) todo el público aplaude y aún lanza alaridos de júbilo. El anunciador del Coliseo Dos de Mayo lo presenta: ‘Aquí está el gigante de la canción ancashina’. Y no es ningún gigante. Me honro con su amistad desde hace quince años. Es un muchacho delgado, de aspecto frágil, casi enfermizo. Cuando ha interpretado cinco o seis canciones y hace como que se va del escenario, el alarido del público se repite…’. El texto es parte de un estudio sobre la música popular y sus intérpretes, y lo firma José María Arguedas.

Ernesto Sánchez Fajardo, en efecto, se hizo estrella en los coliseos y de allí pasó a la radio y el disco para lograr el éxito masivo. Llegó a la capital con la ola de migrantes en los años 40 y se quedó para hacer oír su voz como cantante. Su hija, July Sánchez Fuentes, cuenta que hizo el camino desde su natal Bambas, Áncash, a Lima, en varios años. ‘Se fue de su casa a los siete años. Se quedaba trabajando en los pueblos. Fue peón en las haciendas y ayudante en un montón de sitios’. Partió niño y llegó adolescente a la capital. Aquí trabajaba en los mercados y al final de la jornada cantaba huaynos de su tierra –o chuscadas– para engañar al corazón y a la nostalgia.

Más tarde dejó los mercados para vender cancioneros que promocionaba interpretando él mismo las canciones. ‘El año 42 se vinculó con grupos folklóricos y ahí inició su carrera artística’, dice su hija. Por entonces los coliseos eran lugares de reunión de gente provinciana y en ellos actuaban compañías artísticas de bailarines y cantantes. Él empezó como asistente de los consagrados y escaló uno a uno los peldaños de la fama: fue bailarín, hizo coros, cantó en grupo y llegó a solista. Esa historia de esfuerzo la comparten muchos artistas de la época. La compañía que lo acogió era dirigida por la soprano Luz Gálvez y fue ella quien lo bautizó el día del debut: Jilguero del Huascarán.

Inicios. Jilguero del Huascarán (de pie) en los años 40. A su derecha, Maruja, que sería su esposa.

Luego vendrían las presentaciones y el camino a la consagración. Grabó sus primeros discos de 45 con otro cantante de su tierra, Jacinto Palacios, por iniciativa del escritor José María Arguedas, a fines de la década del 40. De entonces queda una anécdota: la grabación fue enviada a Argentina y los discos llegaron con las etiquetas cambiadas. La grabación del Jilguero fue atribuida a Palacios y viceversa. Sin embargo, su leyenda crecería –en vivo– en los coliseos. Arguedas lo iba a ver y lo admiraba: ‘El Coliseo todo es dominado por la voz, por la intención ardiente, siempre ardiente y sincera con que la bellísima voz del Jilguero trae al ambiente, ya estremecido, la imagen del mundo cíclopeo pero no tan adusto, no tan bravío del Callejón de Huaylas…’.

Conciencia social

En la década del 50 El Jilguero del Huascarán llegó a la radio y al disco y, por fin, el éxito le mostró su mejor sonrisa. Por entonces los artistas andinos apenas arañaban la popularidad, pero el fenómeno crecía. A la par del Jilguero también empezaban a sonar de manera constante Jaime Guardia y la Lira Paucina, Pastorita Huaracina, Wara Wara, entre otros. El Jilguero del Huascarán fue el primer artista folklórico que grabó un long- play como solista y el primero en obtener un disco de oro en 1960 con el tema ‘Marujita’, acaso su canción más recordada. Sus canciones hablaban de amor, de desengaño, de desarraigo, de despecho, pero también de injusticia y de protesta contra la opresión.

‘Él se diferenció de otros artistas porque muchos de sus temas tocaban lo social. Sus letras no tenían un nivel poético complejo, pero eran directas y cercanas a las aspiraciones de la población’, explica su hija July. A contracorriente de artistas exitosos que dejan de lado su inquietud social, El Jilguero nunca hizo concesiones. Prueba de ello son muchas letras de canciones de la década del 60, cuando era más famoso que nunca. ‘Señores burgomaestres, cuidado con claudicar / tantas promesas leales, cuidado con olvidar / dejen las compadrerías, esa injusticia social / líbrennos de las miserias y de tanta indignidad’ dice en ‘Señores alcaldes’. Otra más: ‘Si revivieran Luis Pardo, el gran Alama y Atusparia / no habría tantos abusos con la clase proletaria / a las palabras del pobre nunca le dan las razones / aunque la razón les sobre, más pueden las opresiones’. Letra de ‘Verdades que amargan’.
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FACETAS. En 1979 ocupó un escaño en la Asamblea Constituyente

A fines de los años 60 tuvo un programa de radio, ‘El Cantar de los Andes’ y desde allí lideró una movilización por la creación de una universidad en Áncash, algo que se logró años después. Por esta época también se dedicó a organizar a los artistas. Fue fundador y secretario general del Sindicato de Artistas Folklóricos del Perú y presidente de la Federación Nacional Folklórica del Perú. ‘Entre los años 60 y 70 él hizo mucha labor social. Llevaba ayuda a las cárceles, daba conciertos en provincias, tenía contacto con sindicatos y estudiantes’, cuenta su hija July. Tenía arraigo entre la gente de a pie. Por eso no fue extraño que fuera elegido para la Asamblea Constituyente en 1979.

Fueron los últimos años en que se subió a los escenarios. July, investigadora en la Escuela Nacional de Folklore José María Arguedas, hoy lo recuerda ataviado con su sombrero, el poncho oscuro y las botas altas, a la manera de Luis Pardo, el bandolero ancashino. Ella tiene preparado un libro sobre la vida de su padre que se llamará ‘El Canto de un Jilguero’ y será publicado el próximo año. Ernesto Sánchez Fajardo, El Jilguero del Huascarán, murió en un accidente de tránsito en 1988, pero ese es un dato en su biografía. La resolución del INC que lo declara Personalidad Meritoria de la Cultura Peruana señala la esencia de su trayectoria: ‘contribuyó decisivamente a la vigencia, fomento y transmisión de la música tradicional popular de la Región Áncash’. Este año hubiera cumplido 80 años.

Un cronista musical
Por Julio Mendívil, musicólogo peruano radicado en Alemania

No hay mejor palabra para definir al Jilguero del Huascarán que la de cronista. Sus canciones encierran todas las facetas de la vida de los pueblos del Ande. Su canto ensalza la alegría, expresa el dolor, llora el amor perdido o la soledad del desamor, canta a los seres queridos, a la amada, a la madre o a los hijos, loa la naturaleza exaltando la majestuosidad de las montañas y los ríos o la injuria cuando lamenta los desastres naturales que azotan los pagos remotos. Como todo buen cronista, El Jilguero también ha recogido el sufrimiento de su pueblo. Así, muchas de sus canciones están dedicadas a denunciar el maltrato y la injusticia que padece el hombre común de los Andes. Pero su canto no se conforma con ser denuncia, sino que, más allá de ello, se esfuerza por abrir nuevos caminos hacia un mundo nuevo. El canto del Jilguero es también un canto al futuro.

  1. Sra. ó Sta. July trabaje con su Sr. padre en varias oportunidades y cuando falleció le compuse unas letras con lágrimas en mis ojos en esos mismos instantes que escuché la noticia y las tengo.pero lo que yo quiero saber es cuantas canciones se grabo el Sr. Ernesto y porque no se recuperan de Odeon tengo algunas que no salen en los cd del mercado ,pero quisiera obtenerlas todas las que mas se puedan,o como puedo hacer para obtenerlas.encontre su página y fotos y me dá mucha pena.gracias suerte.


    — JACINTO MENDOZA COBA    26 noviembre 2008, 21:01    #
  2. es una excelente biografia, aunque falta ser mas amplia pues jilguero(como padre)tuvo nueve hijos de 4 compromisos.hoy su hija ELENA SANCHEZ RAYMI le sigue los pasos artisticos con calidad como “ELENA SARAY”. veanlo en canal 3 best – cable tv los jueves de 7 a 8 om en el programa PERUFOLCLOR PURO, A CARGO DE MI DIRECCION GENERAL.Atte. Ernesto Sanchez – Hijo Mayor- jilguerfe@hotmail.com


    — ernesto sanchez - hijo mayor-    6 diciembre 2008, 12:50    #
  3. Este jueves 11 de diciembre a las 7:30 p.m. inauguramos la exposición itinerante:

    “CANTOR DEL PUEBLO”

    Muestra en homenaje a Ernesto Sánchez Fajardo EL JILGUERO DEL HUASCARÁN

    La Dirección de Registro y Estudio de la Cultura en el Perú Contemporáneo del INSTITUTO NACIONAL DE CULTURAINC; el Instituto Regional de Cultura – ANCASH y la Asociación Ancash de la Empresa ANTAMINA, conjuntamente con la Sucesión Sánchez Fuentes presentan la exposición itinerante: CANTOR DEL PUEBLO con motivo de conmemorarse, este mes, 20 años del sensible fallecimiento de Ernesto Sánchez Fajardo “El Jilguero del Huascarán”.

    Este proyecto visual presenta cronológicamente una breve pero significativa navegación por las diferentes etapas de la vida del artista: su infancia en el pueblo de Bambas, su llegada a Lima, sus inicios en el arte, el apogeo de su presencia en los coliseos, la evolución de su imagen de artista, sus aportes pioneros a la cultura musical ancashina, su desarrollo como compositor y su compromiso social, su proceso discográfico, su representación como Constituyente de la República, para concluir con la designación de manera póstuma como PERSONALIDAD MERITORIA DE LA CULTURA PERUANA y la declaración de su obra musical como PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN.

    Esta muestra que tiene como objetivo mantener viva su memoria y legado artístico recorrerá diferentes centros educativos de la Región Ancash como una contribución al impulso y transmisión de la cultura musical tradicional ancashina como parte de la salvaguarda, promoción y difusión del patrimonio cultural inmaterial peruano.

    La exposición podrá ser visitada hasta el 15 de enero del 2009.

    INGRESO LIBRE

    Sala de Exposiciones del Museo Regional de Ancash,
    Avda. Mariscal Luzuriaga 762, Huaraz – ANCASH


    July Sánchez Fuentes    7 diciembre 2008, 21:40    #

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