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Red de Cultura Popular Andina y Latinoamericana de TAKILLAKTA

Premio mundial para un shipibo que defiende la selva y se enfrenta a las mafias de madereros, petroleras y mineras

· 23 abril 2007, 01:17 por Chino Becerra en ,

Indígena de Madre de Dios defiende derecho de nativos en estado de aislamiento voluntario, y se enfrenta a las mafias de madereros, petroleras y mineras.
por Derry Díaz. La republica.

Un luchador de pueblo. Julio Cusurichi, todo un pueblo lucha con él para salvar a la selva de la terrible depredación. (Foto: R. Cornejo)
Desde siempre la magnífica selva ha sido codiciada por monstruos industriales como las petroleras, las mineras, las gasíferas y por mafias, igual de peligrosas como la que se enriquece de la tala ilegal. A sus 36 años, el shipibo Julio Ricardo Cusurichi Palacios sabe mejor que nadie cuán nocivas son las secuelas que dejan de su paso. Ha visto cómo sus hermanos nativos han sido despojados de sus tierras milenarias, cómo murieron contaminados los ríos sagrados, cómo han sido devastados los árboles, fuentes de vida.

Pero hay un sector de nativos que quizá sean los más afectados: los no contactados, aquellos que decidieron vivir lejos de la civilización.

Precisamente los verdaderos “sin voz” encontraron sin proponérselo un hermano que, además de enfrentar las otras amenazas, defiende sus derechos ante el mundo exterior. De voz resuelta, mirada escrutadora y ademanes sosegados, este modesto padre de dos hijos aún no cree lo que le acaba de suceder. Después de tantos portazos en la cara, de apoyos rechazados y amenazas contra su vida, ahora hasta recibe premios internacionales que destacan particularmente su incansable lucha por defender los derechos de los no contactados.

Pueblos vulnerables

En la región más inaccesible de Madre de Dios, varios grupos indígenas (yoras, mashcopiro y amahuacas) mantienen su total aislamiento del mundo exterior debido a experiencias traumáticas, como las que vivieron en épocas de la extracción del caucho, cuando se cometían todo tipo de violaciones contra esas poblaciones.

Las petroleras amenazaban con invadir dicho territorio, pero en el 2002, Cusurichi encabezó la campaña que consiguió frenar la intromisión que amenazaba con desencadenar graves consecuencias.

Honor al mérito

El Premio Medioambiental Goldman galardona anualmente a personas de cada continente que luchan a favor del medio ambiente, a pesar de todas las piedras que suelen hallar en su camino. A partir de nominaciones secretas, presentadas por las más importantes ONG ambientalistas del mundo, las personas son seleccionadas por un jurado internacional. Este año, seis han sido los ganadores, entre ellos Julio Cusurichi. Se repartirá 125 mil dólares con los otros ganadores. “Alzaré la voz y en el extranjero diré cómo se depreda la selva. Es mi responsabilidad defender los derechos de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario”, cuenta este luchador.

Claves

NOBEL DE LA ECOLOGÍA. El Premio Medioambiental Goldman (The Goldman Environmental Prize) creado en 1990, es considerado como el Nobel de la ecología.

JURADO. Las personas galardonadas son seleccionadas por un jurado internacional especializado a partir de nominaciones secretas, presentadas por una red mundial de organizaciones ecológicas más importantes del mundo, así como ambientalistas destacados.
www.larepublica.com.pe 23 abril 2007

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